BUSCA

Links Patrocinados



Buscar por Autor
   A | B | C | D | E | F | G | H | I | J | K | L | M | N | O | P | Q | R | S | T | U | V | W | X | Y | Z


Jeremías
(Biblia)

Publicidade
Jeremías significa Yavé llama o exalta... y Dios lo llamó, desde antes de nacer, para arrancar y destruir, arruinar y desolar, edificar y plantar (1:8,10).
Profetizó la ruina del Templo, la derrota y desolación de Judá, y su cautiverio en Babilonia por 70 años... y su restauración.
El Cap.31, es uno de los más bellos e importantes del A.T., ¡el de la Nueva Alianza!... el de los santos inocentes... y la restauración de Israel.
El cap.23, es uno de los más queridos de los judíos, donde vaticina la restauración de Israel, y el vástago de David que reinará sobre la tierra.
El Cap.22, muestra que el Mesías, Jesucristo, es descendencia directa de David a través de la Virgen Marí... y que el Mesías nacerá de una Virgen.
La expresión, Palabra de Dios, aparece, al menos, 29 veces en su libro, y nos dice que es fuego abrasador, cual martillo que tritura la roca (20:9, 23:29).
Presenta a Jesucristo como nuestro renuevo justo, autor y consumador de la Nueva Alianza, ¡palabra de Dios!.
Jeremías:
Nació el año 650 aC, en Anatot, a 5 Kms. al norte de Jerusalén, durante el reinado de Manasés, el que aserró a Isaías; y comenzó a profetizar 60 años después de Isaías.
Si Isaías es el príncipe de los profetas, Jeremías es el profeta de los contrastes... el profeta llorón, sentimental, tímido, que lloró noche y día por las abominaciones de Judá (13:17, 14:17, 8:23, 9:1)... y, por otra parte, como ciudad fortificada, columna férrea, y muro de bronce, para decir siempre la verdad y luchar contra la maldad, sin miedo a nadie ni a nada (1:18).
Si el siglo 8 fue el siglo de oro de la profecía, con Isaías y Miqueas en Judá; Oseas, Amós en Israel; y Jonás a Nínive...
el siglo 7 fue grande, con Jeremías, Baruc, Sofonías y Habacuc, en Judá; con Ezequiel y Daniel en Babilonia; y con Nahúm a Nínive.
Jeremías profetizó por 40 años en Jerusalén, y 4 en Egipto. Comenzó a profetizar en el reinado de Josías, el gran reformador; fue para Josías lo que Isaías para Ezequiel... siguió todos los reinados hasta el último de Judá, cuando Sedecías fue llevado cautivo a Babilonia... y por 4 años más profetizó y consoló en Egipto, donde falleció apedreado por los judíos, según Tertuliano (según los judíos, hubiera muerto en Babilonia, donde se refugió al final).
Otros profetas tuvieron éxitos ocasionales, pero Jeremías parecía estar luchando en vano de principio a fin; el desastre, el fracaso, la hostilidad fueron su recompensa: Rechazado por su familia (11:18 a 12:5); maldecido por sus compatriotas (15:10-21); encarcelado 3 veces (26, 36 y 38); su libro quemado y destruido 2 veces (36); destinado a vivir sin hijos para mejor ayudar al pueblo, expatriado a Egipto... y lo peor de su dolor, es que se le prohibió orar por su pueblo a Dios, ¡porque su herida es incurable!, no sanaría ni aunque Moisés y Samuel trituraran sus rodillas (7:16, 14:11, 15:1, 30:12)...
... Hasta el punto que llegó a decir, la palabra de Yavé es oprobio y vergüenza para mí; y aunque me dije no volveré a hablar en su nombre, es dentro de mí fuego abrasador (20:7-10)... y el colosal Jeremías termino dándonos la lección de nuestra debilidad, maldito el día en que nací, gritó, ¿porqué no me abortaron? (20:14-18)... cuando sientas tu vida hecha trizas, ten calma, ¡estas en buena compañía!, con Job y Elías y Jonás y Jeremías, ¡ellos desearon morirse algún día! (Job:6,10, 1Re.19, Jonás 4).
... Y, a pesar de tanto fracaso, Jeremías seguía firme, nadie lo podía tocar, porque Yavé esta conmigo como fuerte guerrero, es un Dios vivo (20:11, 10:10)...y los judíos lo veneran tanto que pensaban Jeremías volvería a resucitar para ser un precursor del Mesías, ¡o el mismo Mesías! (Mat.16:14).
La espada, hambre y peste aparecen docenas de veces en su Libro... y aquí no es la espada de amor de Isaías y del Apocalipsis, sino la espada de dolor, de destrucción, de la ira y cólera de Dios...
Y en medio de tanto duelo y cenizas, ¡tu fuiste el milagro, Jeremías!... cuando su profecía se cumplióó, con pueblos y gentes rotos y dispersados, el profeta comenzó a consolar y edificar, a anunciar la buena nueva de Dios: Seréis perdonados, liberados, y congregados de nuevo en Sión, entre júbilos y cantos... ¡Yavé hará un Nuevo Pacto!, un reino eterno, un sacerdocio perpetuo... (23, 30-34).




Passei.com.br | Portal da Programação | Biografias

FACEBOOK


PUBLICIDADE




encyclopedia